domingo, 23 de octubre de 2011

En la plaza


    En homenaje al maestro Álvaro Castagnet, recuerdo de un verano intenso en colores, pinceles y amistad
                                                                               
 El vino a solas, la memoria ardiendo

Sombra, qué tarde llegas y te vas qué temprano.
Te has sentado en mis sillas, perfumando mi pieza.
Llovían mis propios años sobre mi pelo cano.
... Discretamente heme revolcado en tristeza.
Sagrada es la inocencia con su olor a verano,
y con su olor a mundo sagrada es la belleza.
Vienen toros de nieve lamiéndome la mano;
y el Tiempo, en la ventana aplasta su cabeza.
Delicada catástrofe; desgracia taciturna.
La escasa fe maltrecha que queda se embadurna
en interrogaciones sin futuro ni afán.
Y me he quedado solo, sin sombra, mortecino,
rebuscando calor en mi aterido vino.
La vida nos engaña, las cosas se nos van.

Félix Grande


Incluido en el libro De Rubáiyátas  de Horacio Martín (1970)


sábado, 15 de octubre de 2011

Crepúsculo de un sueño

(Adquisición particular)

EL OLVIDO

No es tu final como una copa vana
que hay que apurar. Arroja el casco, y muere.
  Por eso lentamente levantas en tu mano
un brillo o su mención, y arden tus dedos,
como una nieve súbita.
Está y no estuvo, pero estuvo y calla.
El frío quema y en tus ojos nace
su memoria. Recordar es obsceno,
peor: es triste. Olvidar es morir.

     Con dignidad murió. Su sombra cruza.

Vicente Aleixandre

Otoño

(Adquisición particular)

OTOÑO


Esparce octubre, al blando movimiento
del sur, las hojas áureas y las rojas,
y, en la caída clara de sus hojas,
se lleva al infinito el pensamiento.

Qué noble paz en este alejamiento
de todo; oh prado bello que deshojas
tus flores; oh agua fría ya, que mojas
con tu cristal estremecido el viento!

¡Encantamiento de oro! Cárcel pura,
en que el cuerpo, hecho alma, se enternece,
echado en el verdor de una colina!

En una decadencia de hermosura,
la vida se desnuda, y resplandece
la excelsitud de su verdad divina.

JUAN RAMÓN JIMÉNEZ


 Accésit en el VIII Certámen de Acuarela "Francisco Revelles"

 http://www.sermadridnorte.com/noticias/el-viii-certamen-francisco-revelles-de-acuarela-estara-en-la-sala-picasso-de-colmenar-viejo-hasta-el-25-de-noviembre_20592/

domingo, 25 de septiembre de 2011

Llegada al mar


Cuando salí de ti, a mí mismo
me prometí que volvería.
Y he vuelto. Quiebro con mis piernas
tu serena cristalería.
Es como ahondar en los principios,
como embriagarse con la vida,
como sentir crecer muy hondo
un árbol de hojas amarillas
y enloquecer con el sabor
de sus frutas más encendidas.
Como sentirse con las manos
en flor, palpando la alegría.
Como escuchar el grave acorde
de la resaca y de la brisa.



Cuando salí de ti, a mí mismo
me prometí que volvería.
Era en otoño, y en otoño
llego, otra vez, a tus orillas.
( De entre tus ondas el otoño
nace más bello cada día. )


Y ahora que yo pensaba en ti
constantemente, que creía...


( Las montañas que te rodean
tienen hogueras encendidas.)


Y ahora que yo quería hablarte,
saturarme de tu alegría...


( Eres un pájaro de niebla
que picotea mis mejillas. )


Y ahora que yo quería darte
toda mi sangre, que quería...


(Qué bello, mar, morir en ti
cuando no pueda con mi vida.)


José Hierro
De "Tierra sin nosotros" 1947

Desde la Catedral

(Adquisición particular)
Octubre

Hay una leve luz caída
entre las hojas de la tarde.
Dame
tu mano y cruza
de puntillas conmigo
para nunca pisarla,
para no arder tan tenue
en sus dormidas brasas
y consumirte lenta
en el perfil del aire

José Ángel Valente
De Fragmentos de un libro futuro

domingo, 28 de agosto de 2011

En el río




[Cae el agua ...]

Cae el agua. Y un tiempo sin contorno,
de insomnes labios traslúcidos de amor,
acaricia la umbría soledad
con sus dedos de sombra
y el corazón vacío,
tembloroso,
con límite en la luz y su fragancia
precipita los sueños
por senderos de sal:
salobre soledad de la memoria,
la eternidad al fin todo lo vence
y canta con el agua
y con el agua muere.


Ramón García Mateos
Rumor de agua redonda
(Antología 1998-2010)

viernes, 5 de agosto de 2011

La soledad es azul

(Adquisición particular)

LA LUZ HERIDA

Vivía en la quietud de los pájaros muertos,
sobre la pesadumbre del ser.
                           Vivía alzada
sobre las olas mansas de este mar sin reflujo,
de este bosque de témpanos donde la luz se irisa.
Hoy que la sangre vuelve a saltos de turbión
y la sombra enconada no planea
con las alas abiertas sobre la luz herida,
doy un paso, un avance,
                             doy el caminar todo.

Doy el tiempo a raudales para volverme tiempo.


Pilar Blanco. La Luz herida, Sevilla, Algaida, 2004.
VII Premio de poesía "Alegría".