miércoles, 29 de febrero de 2012

Para tus manos


Las manos

"Pensamos porque tenemos manos
Anaxágoras
Me ha costado muchísimo educarlas
y no estoy muy segura de haberlo conseguido
...
porque la mayor parte de las veces
actúan por su cuenta se disparan
es como si tuvieran vida propia ..."


FRANCISCA AGUIRRE

lunes, 13 de febrero de 2012

Muchacha india

(Adquisición particular)

                                        Acuarela realizada en "La Lavandería" de Lavapiés con Raquel de Prada

jueves, 9 de febrero de 2012

Un año más, un año menos


Yo lo noto: cómo me voy volviendo
menos cierto, confuso,
disolviéndome en aire
... cotidiano, burdo
jirón de mí, deshilachado
y roto por los puños.

Yo comprendo: he vivido
un año más, y eso es muy duro.

... ¡Mover el corazón todos los días

casi cien veces por minuto!

Para vivir un año es necesario
morirse muchas veces mucho.

Ángel González


El viento ...


(Adquisición particular)

"... El viento trae las nieblas, se las lleva,
difunde luz mientras propaga sombras,
y una mirada transparente como
las aguas de una cala donde nunca
se percibe oleaje, nos incita
... a naufragar por siempre, a ser más agua
entre las aguas y soñar la vida
que es velo al viento y llaga al suspiro"

Antonio Carvajal

miércoles, 4 de enero de 2012

Paisaje de invierno




Invierno

Precisa cual la escarcha, noche estricta,
Árboles: alegorías del camino.
La luz, cuajada, este silencio dicta.
Mi ser todo renuncia a su destino.


 Pere Gimferrer

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Color solo


(Adquisición particular)


Color solo

¿Cómo, entonces,
salir de aquí, intentar la aventura
de salir de este tiempo
de desolación?
                      El verde claro
que nos trae la alegría y la esperanza, no como el del musgo o el de las botellas,
llenos de incertidumbre y de sollozos, o el verde ya oxidado
del tiempo; ni tan siquiera el de la manzana o el del oleaje
porque no tienen ojos ni cintura. Ni los verdes del puerto, porque están en silencio; ni
                                                   [aquellos
que nos dicen adiós desde las estaciones o desde la ventana.
Ni el de los cuarteles o el de las casullas
porque jamás dan flor. Yo digo el verde de la infancia
que no nos deja solos nunca, y vive y sueña
y morirá con nosotros; o el de ese vestido
que lo levanta el aire a nuestro paso, y nos mira y acepta desde
su inocencia infantil; no el de ese otro
que anda desde la amanecida en bata
y nos ve con recelo; ni ese que está siempre
con los ojos en blanco; ni el que se santigua
porque no tiene fe.
                             Yo hablo del verde que está solo
y que es aventura, del verde de los mares
porque no tiene rumbo, del que nace en los sueños
porque no nos olvida.
                                 Hablo del verde
que nos mira a los ojos
y jamás siente miedo.
                                Zurbarán lo pintaba
con racimos de uvas y en mesas florecientes. Yo lo recojo ahora
del juego de esos niños que están ahí, en las sombras,
                                                          [cerca de casa.
              Toco ese verde
que se encoge de hombros
porque es inocente, y sus pechos me miran
ligeros como gestos, tiemblan
de amor
             bajo las estrellas.

Diego Jesús Jiménez

De Bajorrelieve